Creados para funcionar y durar

26 marzo 2015

Los audífonos Oticon se someten a las pruebas más rigurosas para garantizar un diseño robusto, capaz de soportar una vida activa y de resistir todo tipo de actividades diarias. Por eso, nuestros audífonos no solamente tienen un diseño mecánico inteligente, con elementos de barrera que evitan la penetración de agua, polvo y suciedad, sino que algunos de los componentes llevan incluso un nanorrecubrimiento que repele la humedad y el agua.

Ahora, los audífonos Oticon ofrecen una clase de protección IP58.

¿Qué quiere decir IP58?

El código IP clasifica el grado de protección de una carcasa mecánica o un recipiente eléctrico frente a la penetración de objetos sólidos, polvo, contacto accidental y agua.

La clasificación IP se compone de dos dígitos; el primero indica el nivel de protección frente al polvo y el segundo el de protección frente al agua. El número 5 significa que el audífono dispone de protección frente al polvo en cantidades perjudiciales para el funcionamiento normal. El 8 indica que el audífono está protegido para sumergirse por completo en agua a una profundidad de 1 metro.

Además, sometemos nuestros productos a duras pruebas como la exposición a protección solar, aceites vegetales, luz solar, polvo con humedad y variación de temperaturas para determinar su resistencia frente a sustancias de uso común y garantizar que son aptos para todas las situaciones cotidianas.

Resistente al agua en situaciones cotidianas

En resumen, los audífonos de Oticon están diseñados para soportar todas las situaciones cotidianas para que no tenga que preocuparse por el sudor o por la lluvia. Sin embargo, no debe usar los audífonos en la ducha ni para participar en actividades acuáticas porque la categoría IP58 no incluye el agua salada o clorada ni el jabón u otros líquidos con productos químicos.