Entender el habla es un esfuerzo mental
En una situación de escucha tranquila, reconocemos rápidamente las sílabas y las palabras y, de manera automática, las ordenamos para que formen un torrente de información. Este tipo de escucha es inmediata, rápida, precisa... y no supone ningún esfuerzo.
En una situación ruidosa, la voz está enmascarada por el ruido. Para entenderla, debemos hacer un esfuerzo mental. En las situaciones de escucha difíciles, el cerebro debe hacer un esfuerzo para llenar las lagunas en la voz enmascaradas por el ruido y otras interferencias. Es posible mantener un buen nivel de comprensión, pero siempre a costa de un mayor esfuerzo.
Escuchar en entornos complejos
La escucha inmediata y la escucha con esfuerzo pueden combinarse con nuestro modelo Organizar-Seleccionar-Seguir para crear una descripción unificada del modo en que escuchamos en los entornos complejos.
| Modo de escucha |
Organizar |
Seleccionar |
Seguir |
| Con esfuerzo |
El oyente encuentra dificultades porque la información es incompleta y puede formarse un mapa impreciso del entorno sonoro |
Como resultado, seleccionar la fuente sonora deseada no es algo inmediato |
Si la selección de la fuente no es precisa, es difícil acumular información sobre ella, y otras fuentes pueden causar interferencias |
| Inmediato |
Buen mapa mental del entorno sonoro |
El usuario es capaz de seleccionar la fuente de sonido deseada |
Eso le ayuda a seguir la fuente seleccionada a lo largo del tiempo y más aún, a medida que acumula información sobre ella |
Conocimiento de las personas
El punto de partida de todo lo que hacemos