No basta con hacer los sonidos audibles
Los audífonos ayudan a las personas a oír más y comprender mejor.
La comprensión se refuerza de varias formas. Para empezar, los sonidos débiles se hacen más audibles y los sonidos fuertes más confortables, ya que la compresión ayuda al usuario a percibir de manera más natural los cambios de volumen. Como resultado, el usuario puede dedicar su atención a decodificar el significado de los sonidos que escucha, sin sentirse sobresaltado o molesto por su volumen.
Más claves vocales y espaciales
Los audífonos ayudan a organizar el paisaje sonoro porque hacen más audibles las claves vocales y espaciales. Cuando el oyente consigue crear un mapa mental más preciso de la situación, le resulta más sencillo prestar atención a las fuentes sonoras de interés y descartar las fuentes sin importancia. Eso a su vez le ayuda a separar mejor el sonido de interés de otros sonidos competitivos y a percibirlo más amplificado.
Mejora de la relación señal/ruido
En los entornos de escucha trabajosos, la comprensión es complicada y el usuario no puede organizar y seleccionar las fuentes sonoras de interés.
Los micrófonos direccionales de los audífonos pueden ayudar a mejorar la relación señal/ruido, lo cual a su vez ayuda al usuario a prestar atención y entender lo que dice la persona que habla. Los sistemas de gestión del ruido ayudan a reducir las molestias que produce el ruido de fondo. También reducen el esfuerzo asociado a las situaciones de escucha complicadas.
Conocimiento de las personas
El punto de partida de todo lo que hacemos